Una nueva amenaza para el modelo tradicional de lanzamientos

Stoke Space ha conseguido 1.000 millones de dólares en una nueva ronda de financiación destinada a acelerar el desarrollo de su familia de cohetes completamente reutilizables. La operación eleva hasta 2.300 millones de dólares el capital total captado por la compañía desde su fundación y permitirá aumentar la producción, ampliar las instalaciones de pruebas y preparar el primer lanzamiento orbital de Nova Pathfinder. La empresa estadounidense pretende desarrollar un sistema capaz de reutilizar rápidamente sus diferentes etapas y convertir los lanzamientos espaciales en un servicio mucho más frecuente y flexible.

La nueva financiación llega en un momento de fuerte crecimiento de la demanda de lanzamientos. Las empresas están desplegando constelaciones cada vez mayores de satélites para comunicaciones, observación terrestre y otros servicios, mientras gobiernos y organizaciones de defensa también necesitan lanzar sistemas de manera frecuente. El problema es que la capacidad disponible continúa siendo limitada y los operadores pueden tener dificultades para encontrar espacio en los calendarios de lanzamiento.

Stoke quiere aprovechar precisamente esa falta de capacidad para desarrollar una alternativa basada en la reutilización completa.

Nova Pathfinder será el primer gran paso

El primer vehículo será Nova Pathfinder, una configuración diseñada para realizar su primer vuelo orbital durante la primera parte de 2027. El cohete servirá como demostrador tecnológico y transportará cargas reales de clientes mientras la compañía recopila información sobre su arquitectura de reutilización.

Pathfinder utiliza siete motores Zenith en su primera etapa. Estos motores emplean un ciclo de combustión por etapas de flujo completo y utilizan gas natural licuado y oxígeno líquido como propulsores. La elección busca reducir el desgaste y facilitar que los motores puedan utilizarse muchas veces sin procesos de mantenimiento excesivamente largos.

La segunda etapa incorpora un motor Andromeda alimentado por hidrógeno y oxígeno líquidos. Una de las características más innovadoras es el escudo térmico metálico refrigerado activamente, que utiliza hidrógeno líquido para absorber parte del calor durante la reentrada atmosférica. La empresa considera que este sistema puede reducir la necesidad de sustituir o reparar elementos después de cada vuelo.

El siguiente paso será un cohete mucho más grande

Stoke también ha revelado nuevos detalles de Nova Block 2, una versión considerablemente mayor que transportará hasta 15 toneladas a órbita terrestre baja. El vehículo está diseñado para ser completamente reutilizable y utilizará una cofia de cinco metros, lo que permitirá transportar cargas voluminosas y desplegar grandes cantidades de satélites en una sola misión.

La compañía pretende que Block 2 pueda utilizarse para desplegar y reponer constelaciones de satélites de manera masiva. La idea es que el cohete no solo tenga una gran capacidad de carga, sino también una frecuencia de lanzamiento elevada.

El diseño conserva buena parte de las tecnologías que se probarán en Pathfinder. La primera etapa utilizará catorce motores Zenith y mantendrá estructuras fabricadas principalmente con acero inoxidable. La empresa afirma que esta continuidad permitirá aprovechar directamente la experiencia obtenida con Pathfinder para acelerar el desarrollo del vehículo mayor. El primer lanzamiento de Block 2 está previsto actualmente para 2029.

La reutilización completa es el gran objetivo

El objetivo de Stoke va más allá de recuperar únicamente una primera etapa. La compañía pretende reutilizar las dos etapas principales del vehículo, incluyendo la parte superior que regresa desde el espacio. Esta característica permitiría reducir considerablemente los costes y aumentar la frecuencia de lanzamiento.

La segunda etapa representa uno de los mayores desafíos técnicos porque debe soportar las temperaturas extremas de la reentrada y volver a funcionar después. Stoke utiliza para ello su escudo térmico metálico refrigerado activamente, una arquitectura diferente a la de los escudos basados principalmente en materiales cerámicos.

La compañía considera que esta tecnología puede permitir reducir los trabajos de inspección y reacondicionamiento entre vuelos. Si el sistema funciona como está previsto, un mismo vehículo podría realizar múltiples misiones con intervalos mucho menores que los habituales en los lanzadores tradicionales.

La carrera espacial privada entra en una nueva etapa

El éxito financiero de Stoke Space demuestra el enorme interés de los inversores por las tecnologías capaces de reducir el coste del acceso al espacio. La empresa ya ha conseguido 2.300 millones de dólares de financiación y está aumentando simultáneamente sus capacidades de fabricación, pruebas y lanzamiento.

La compañía está ampliando sus instalaciones de pruebas en Moses Lake, en Washington, y también prepara la infraestructura necesaria en Cabo Cañaveral para realizar lanzamientos y recuperar vehículos con una frecuencia elevada. El objetivo final es crear una cadena industrial capaz de producir y operar cohetes de manera similar a un sistema de transporte convencional.

El primer gran examen llegará en 2027 con Nova Pathfinder. Si la misión consigue alcanzar la órbita y demostrar de forma convincente las tecnologías de reutilización, Stoke habrá dado un paso enorme hacia su objetivo. Después llegará el desafío todavía mayor de Nova Block 2, un vehículo de 15 toneladas que pretende competir por una parte importante del mercado de lanzamientos comerciales y gubernamentales. La apuesta demuestra que la próxima etapa de la carrera espacial no se centrará únicamente en llegar al espacio, sino en conseguir hacerlo de manera frecuente, económica y reutilizable.