Qualcomm quiere entrar de lleno en los centros de datos

Qualcomm ha alcanzado un acuerdo estratégico con Amazon para desarrollar varias generaciones de chips personalizados destinados a grandes centros de datos de inteligencia artificial. La colaboración, anunciada el 8 de septiembre de 2026, supone uno de los movimientos más importantes de Qualcomm para diversificar su negocio más allá de los smartphones y competir en un mercado dominado actualmente por NVIDIA y otros grandes fabricantes de aceleradores. El acuerdo estará centrado especialmente en cargas de inferencia, es decir, en la ejecución de modelos de inteligencia artificial que ya han sido entrenados.

La dimensión económica del acuerdo también es considerable. Amazon ha recibido el derecho a adquirir aproximadamente 25 millones de acciones de Qualcomm a un precio de 161,26 dólares por acción, mediante unos warrants cuyo valor ronda los 4.000 millones de dólares. La activación de estos derechos está vinculada al desarrollo y adquisición de productos y servicios de Qualcomm, mientras que el negocio potencial asociado al acuerdo podría alcanzar hasta 60.000 millones de dólares a lo largo de varios años.

La inferencia se convierte en el nuevo campo de batalla

El entrenamiento de grandes modelos de inteligencia artificial requiere una cantidad enorme de potencia de cálculo, pero la fase posterior de inferencia está creciendo todavía más rápidamente a medida que millones de usuarios utilizan estos sistemas diariamente. Cada consulta a un asistente de IA, cada agente autónomo y cada aplicación empresarial necesita ejecutar un modelo y procesar una respuesta.

Qualcomm considera que su experiencia en diseño de chips eficientes energéticamente puede ser especialmente útil en este escenario. Los centros de datos necesitan procesadores capaces de ofrecer un rendimiento elevado, pero también deben controlar el consumo eléctrico, la refrigeración y el coste por consulta. La compañía pretende aprovechar su experiencia desarrollando chips de bajo consumo para dispositivos móviles y trasladar parte de esa filosofía a infraestructuras de gran escala.

Amazon, por su parte, está intentando ampliar la diversidad de proveedores de silicio que utiliza AWS. La compañía ya desarrolla sus propios procesadores y aceleradores, pero trabajar con fabricantes externos permite construir soluciones adaptadas a necesidades concretas. La combinación de diseños personalizados y diferentes arquitecturas puede reducir la dependencia de un único proveedor y mejorar el coste de determinadas cargas de trabajo.

La conexión entre chips será tan importante como los propios chips

La colaboración no se limita al procesamiento. Qualcomm y Amazon también trabajarán en tecnologías de conectividad óptica de alta velocidad capaces de alcanzar hasta 1,6 terabits por segundo. Esta parte del acuerdo responde a uno de los grandes problemas que está apareciendo en los centros de datos modernos: conseguir que miles de aceleradores puedan intercambiar información rápidamente.

A medida que los sistemas de IA incorporan más procesadores, la comunicación entre ellos puede convertirse en un cuello de botella. Los datos tienen que viajar entre diferentes chips, placas y servidores, y cada aumento de capacidad de cálculo exige una infraestructura de red capaz de mantener el ritmo.

Qualcomm utilizará tecnologías de SerDes y procesamiento óptico de señal para abordar este problema. La compañía también planea utilizar más infraestructura de AWS para sus propios procesos de diseño electrónico, con el objetivo de reducir el tiempo necesario para desarrollar nuevos chips. El acuerdo crea así una relación en ambas direcciones: Amazon obtiene nuevos componentes para su infraestructura y Qualcomm utiliza los servicios de Amazon para acelerar su propia ingeniería.

Un desafío directo para NVIDIA

El acuerdo supone una señal importante para NVIDIA porque demuestra que el mercado de aceleradores de IA está empezando a fragmentarse. NVIDIA continúa siendo el líder indiscutible en sistemas de entrenamiento e inferencia de alto rendimiento, pero los grandes proveedores de nube están desarrollando cada vez más soluciones personalizadas para reducir costes y adaptar el hardware a sus propias cargas de trabajo.

Microsoft y Meta también están colaborando con Qualcomm en diferentes proyectos de infraestructura de IA, mientras otras compañías tecnológicas desarrollan sus propios aceleradores. El objetivo no es necesariamente sustituir completamente a NVIDIA, sino disponer de alternativas que puedan resultar más eficientes en tareas concretas.

Para Qualcomm, el acuerdo puede marcar el comienzo de una nueva etapa empresarial. La compañía ha dependido históricamente del mercado de smartphones, pero la evolución de la inteligencia artificial está abriendo una oportunidad mucho mayor en centros de datos. Si consigue convertir esta colaboración con Amazon en una familia de productos competitiva y repetir el modelo con otros grandes proveedores de nube, podría convertirse en uno de los principales nuevos competidores dentro del mercado de chips para IA.