La desaparición de un proveedor de almacenamiento en la nube ha dejado a una cadena pública estadounidense luchando por recuperar más de 50 terabytes de información correspondiente a unos 70 años de historia televisiva. Nine PBS utilizaba desde 2019 los servicios de una empresa de almacenamiento que dejó de responder cuando llegó el momento de renovar el contrato. La situación provocó que la cadena perdiera el acceso a una enorme colección de programas, archivos y materiales históricos que representan décadas de producción audiovisual.

El proveedor dejó de responder

El contrato debía renovarse en marzo de 2026, pero la empresa dejó de responder a las comunicaciones y el acceso a los datos fue interrumpido. Posteriormente, Nine PBS descubrió que la página web del proveedor había desaparecido y que la empresa figuraba con problemas administrativos.

La situación se complicó todavía más porque el almacenamiento físico estaba relacionado con Iron Mountain. La cadena tuvo que iniciar acciones legales para impedir que sus datos fueran eliminados y para intentar recuperar el control sobre los archivos que había contratado almacenar.

Más de 50 TB en riesgo

Los datos incluyen décadas de programación y materiales audiovisuales. Para una organización de televisión, perder esta información no significa únicamente perder archivos digitales: también puede significar perder una parte irreemplazable de su patrimonio histórico.

Nine PBS consiguió inicialmente una resolución judicial que reconocía sus derechos sobre los datos almacenados y exigía facilitar su transferencia a otro proveedor. Sin embargo, la empresa que alojaba físicamente la información no entregó inmediatamente los archivos, provocando una nueva disputa legal.

El problema revela una de las grandes debilidades del almacenamiento en la nube

La nube suele presentarse como una solución segura para almacenar información porque permite mantener los archivos fuera de las instalaciones de una organización. Sin embargo, el caso demuestra que externalizar el almacenamiento no elimina todos los riesgos.

Si el proveedor desaparece, deja de pagar el centro de datos, pierde acceso a su propia infraestructura o entra en conflicto con otra empresa, el cliente puede encontrarse con enormes dificultades para recuperar sus archivos. Por eso, las estrategias profesionales de almacenamiento recomiendan mantener varias copias independientes y utilizar diferentes sistemas y ubicaciones.

La regla 3-2-1 vuelve a cobrar importancia

El caso también pone de relieve la importancia de la denominada regla 3-2-1, que recomienda conservar al menos tres copias de los datos, utilizar dos medios de almacenamiento diferentes y mantener una de ellas en una ubicación externa.

Para organizaciones que custodian décadas de información, esta estrategia puede marcar la diferencia entre una interrupción temporal y una pérdida permanente de patrimonio digital.

La nube no sustituye a las copias de seguridad

El almacenamiento en la nube puede ofrecer grandes ventajas, pero no debería convertirse automáticamente en la única copia de información crítica. La desaparición de un proveedor puede ser tan peligrosa para los datos como un fallo de hardware, un incendio o un ataque informático, y el caso de Nine PBS demuestra que incluso organizaciones con décadas de historia pueden quedar atrapadas cuando confían todo su archivo a un único proveedor.