Si tenías pensado actualizar la tarjeta gráfica de tu ordenador para jugar a los últimos lanzamientos, conviene que no lo pospongas demasiado. Los distribuidores del sector de los componentes informáticos han comenzado a advertir de un incremento inminente en el precio final de las tarjetas gráficas de la serie Nvidia RTX, con subidas estimadas que podrían situarse entre el 15% y el 30% en las próximas semanas.

El desencadenante de esta nueva escalada de precios vuelve a ser el hambre voraz de la infraestructura de inteligencia artificial. Las principales fundiciones de memoria están priorizando la producción de chips de alto ancho de banda para centros de datos corporativos, lo que ha generado una escasez severa de módulos GDDR6 y GDDR7 destinados a las tarjetas gráficas para usuarios de consumo.

Ante la falta de stock de memoria VRAM en las fábricas de ensamblaje, los fabricantes se han visto obligados a reajustar las tarifas al alza para contener los costes de producción. Los analistas prevén que este encarecimiento afecte en un primer momento a las gamas alta y entusiasta, para terminar trasladándose paulatinamente a las tarjetas de gama media que dominan el mercado del videojuego en PC.