La conectividad directa entre dispositivos móviles y constelaciones de satélites ha dado un salto cualitativo gracias a la adopción masiva del estándar de Redes No Terrestres (NTN, por sus siglas en inglés). Esta arquitectura permite que los chips de radio integrados en los smartphones convencionales se comuniquen directamente con la infraestructura espacial sin requerir antenas abultadas ni hardware especializado.

La tecnología está orientada principalmente a situaciones de emergencia y seguridad en zonas remotas fuera del alcance de las torres de telefonía móviles tradicionales. En caso de accidente o pérdida de señal en áreas de montaña o alta mar, el terminal puede transmitir la ubicación geográfica exacta y mensajes de auxilio breves a los servicios de rescate utilizando el ancho de banda satelital de baja órbita.

Diversas operadoras de telecomunicaciones y fabricantes de componentes han comenzado a activar esta función de forma nativa en sus actualizaciones de software más recientes. El objetivo es que la cobertura de emergencia se convierta en un servicio básico universal integrado en las tarifas de datos habituales sin costes adicionales para el usuario final.