Apple ha iniciado una nueva reorganización interna que afecta a más de 200 puestos de trabajo relacionados con Siri, Vision Pro y diferentes equipos de software. La compañía está reduciendo especialmente la inversión dedicada a determinadas áreas del visor de realidad mixta, al mismo tiempo que concentra más recursos en inteligencia artificial y en el desarrollo de futuros dispositivos portátiles. La decisión supone un cambio significativo respecto a la estrategia que Apple presentó con Vision Pro, un producto que pretendía abrir una nueva categoría de computación espacial y convertirse en una plataforma importante dentro de su ecosistema.

Vision Pro pierde protagonismo

Alrededor de un centenar de puestos afectados pertenecen a la organización de Vision Pro, mientras que otros aproximadamente 100 están relacionados con Siri y software. Apple también está reduciendo considerablemente el equipo dedicado a los videojuegos del visor y disminuyendo la producción interna de contenidos de vídeo inmersivo.

Vision Pro y su sistema operativo visionOS no desaparecen. Apple continúa desarrollando el producto y futuras versiones, pero la compañía está cambiando la manera en la que invierte en la plataforma. En lugar de producir grandes cantidades de contenido internamente, pretende depender más de desarrolladores y empresas externas que puedan crear nuevas experiencias para el dispositivo.

La inteligencia artificial se convierte en una prioridad

El cambio coincide con la transformación de Siri. Apple presentó este año una nueva versión del asistente basada en Apple Intelligence, diseñada para comprender mejor el contexto del usuario, analizar información presente en la pantalla y realizar acciones dentro de diferentes aplicaciones. La compañía pretende que Siri deje de ser únicamente un asistente de voz para convertirse en una herramienta integrada en prácticamente todo el sistema operativo.

Este cambio requiere nuevos equipos y conocimientos especializados en modelos de inteligencia artificial, procesamiento de datos, agentes y sistemas capaces de ejecutar tareas. Apple está reorganizando sus recursos para acelerar esta transición y competir con compañías que llevan varios años desarrollando asistentes generativos con capacidades cada vez mayores.

Las gafas inteligentes ganan importancia

La reorganización también apunta hacia una nueva dirección para el hardware de realidad aumentada. En lugar de apostar exclusivamente por un visor grande y caro como Vision Pro, Apple estaría dando mayor importancia a unas futuras gafas inteligentes, un formato mucho más ligero y pensado para utilizarse durante todo el día.

Las gafas podrían combinar cámaras, micrófonos y funciones de inteligencia artificial para ofrecer información contextual sin necesidad de sacar el teléfono. El usuario podría utilizarlas para reconocer objetos, recibir indicaciones, consultar información o interactuar con Siri mediante voz. Este concepto encaja mejor con la tendencia actual de dispositivos portátiles basados en IA.

Apple cambia sus prioridades

El movimiento no significa que Apple haya abandonado la computación espacial, pero sí muestra que la compañía está siendo más selectiva con los recursos que dedica a Vision Pro. El elevado precio del dispositivo y la dificultad para conseguir una adopción masiva han limitado su expansión, mientras que la inteligencia artificial ofrece oportunidades mucho mayores para integrarse en cientos de millones de dispositivos.

Apple está entrando así en una nueva etapa en la que Siri, Apple Intelligence y los futuros dispositivos portátiles tendrán un papel cada vez más importante, mientras Vision Pro pasa a ocupar una posición más especializada dentro del ecosistema.