SpaceX ha alcanzado un nuevo hito en su programa de lanzamientos al realizar su misión número 100 con un cohete Falcon durante 2026. El lanzamiento tuvo lugar el 22 de agosto desde la base de Vandenberg, en California, y puso en órbita 27 nuevos satélites Starlink. El vuelo utilizó un Falcon 9 cuyo propulsor ya había realizado ocho misiones anteriores y que volvió a aterrizar aproximadamente ocho minutos y medio después del despegue. El ritmo alcanzado por la compañía demuestra hasta qué punto la reutilización de cohetes ha cambiado la economía y la frecuencia de los lanzamientos orbitales.

Un Falcon 9 vuelve a volar y aterrizar

El propulsor utilizado en esta misión completó su noveno vuelo, antes de regresar a una plataforma marítima situada en el océano Pacífico. La capacidad de recuperar y reutilizar la primera etapa permite a SpaceX reducir el tiempo y los costes necesarios para preparar nuevas misiones, algo que ha sido fundamental para alcanzar un ritmo de lanzamientos muy superior al de generaciones anteriores de vehículos espaciales.

Después del aterrizaje del propulsor, la segunda etapa continuó el viaje hasta colocar los satélites en la órbita prevista. Los 27 Starlink fueron desplegados aproximadamente una hora después del despegue, ampliando una constelación que ya supera los 11.000 satélites operativos.

Starlink concentra gran parte de los lanzamientos

La mayoría de las misiones Falcon realizadas por SpaceX durante 2026 están relacionadas con Starlink. De las 99 misiones Falcon 9 realizadas hasta ese momento, 76 habían estado dedicadas al despliegue de satélites de la constelación. El objetivo es ampliar continuamente la cobertura de internet por satélite y disponer de suficiente capacidad para atender a un número cada vez mayor de usuarios.

La compañía también trabaja en una nueva generación de satélites Starlink con mayores capacidades de comunicación y pretende ampliar considerablemente el tamaño de la constelación durante los próximos años. La disponibilidad de un sistema de lanzamiento reutilizable permite colocar nuevos grupos de satélites en órbita con una frecuencia que habría resultado extremadamente difícil de conseguir utilizando cohetes desechables.

El ritmo de lanzamientos cambia la industria

Alcanzar cien misiones Falcon en un solo año representa un salto considerable respecto a la cadencia tradicional de los programas espaciales. La reutilización, la fabricación a gran escala y la existencia de una constelación que genera una demanda constante de lanzamientos han creado un modelo operativo muy diferente al de las agencias espaciales tradicionales.

Este ritmo también está aumentando la presión sobre otros operadores para reducir costes y acelerar sus propios sistemas de lanzamiento reutilizables. El mercado espacial se está desplazando progresivamente hacia un modelo en el que la capacidad de lanzar con frecuencia puede ser tan importante como la potencia máxima del cohete.

Starlink se prepara para seguir creciendo

SpaceX pretende aumentar todavía más la constelación durante los próximos años y utilizar nuevas versiones de sus cohetes para colocar satélites más grandes y capaces. El lanzamiento número 100 demuestra que la reutilización ya no es únicamente una demostración tecnológica, sino una parte fundamental del modelo de negocio espacial de la compañía.