Se ha anunciado un gran centro de datos para inteligencia artificial en España, con miles de servidores trabajando sin descanso. Son buenas noticias para el empleo y para la inversión, pero conviene mirar la parte que no sale en la foto.

Estas instalaciones consumen electricidad como una ciudad pequeña, y también mucha agua para refrigerarse. La pregunta lógica es si eso encarece la luz al resto o si llega con su propia energía bajo el brazo.

Lo que se ha prometido

En el acuerdo se habla de energía renovable dedicada y de acuerdos para no cargar la red local. Sobre el papel suena razonable; el detalle estará en el cumplimiento y en la transparencia de los próximos años.

La IA que usamos todos los días vive en sitios así. Entender su coste real, en electricidad y en agua, es parte de tener una conversación adulta sobre esta tecnología, más allá del titular optimista.