Google ha conseguido uno de los hitos más importantes de la actual carrera por dominar la inteligencia artificial. Gemini ya supera los 1.000 millones de usuarios mensuales, según ha confirmado Sundar Pichai, convirtiéndose en el decimocuarto producto de Google que alcanza esta cifra y, según la compañía, en el producto de crecimiento más rápido de toda su historia. El dato llega después de que Gemini pasara de 750 millones de usuarios mensuales en febrero a 950 millones a finales de julio, demostrando que la adopción del asistente continúa acelerándose a un ritmo extraordinario.

Google convierte Gemini en una plataforma masiva

El crecimiento de Gemini tiene una particularidad importante: la cifra anunciada se refiere al uso de la propia aplicación y de la versión web de Gemini, sin contar por separado todas las funciones de inteligencia artificial que Google está incorporando en otros productos. La integración con Android supone además una ventaja enorme, ya que el asistente está presente de forma cada vez más profunda en los teléfonos y puede convertirse en el punto de entrada de millones de usuarios a las nuevas funciones de IA.

Google también ha conseguido una fuerte presencia fuera de Android. Más de 100 millones de usuarios activos de Gemini están en iOS, lo que demuestra que el crecimiento no depende únicamente de que Google controle el sistema operativo de los teléfonos. La compañía está consiguiendo que Gemini compita directamente como aplicación independiente y no solamente como una función integrada en otros servicios.

La carrera con ChatGPT se estrecha

El otro gran protagonista de esta batalla es ChatGPT. OpenAI también ha superado la barrera de los 1.000 millones de usuarios, aunque las métricas anunciadas por ambas compañías no son exactamente iguales y no permiten establecer una comparación perfecta. Lo que sí resulta evidente es que la enorme ventaja que ChatGPT tenía al principio de la revolución de la IA se ha reducido considerablemente.

Gemini ha pasado de ser un competidor secundario a convertirse en una de las plataformas de inteligencia artificial más utilizadas del planeta. Google tiene además una ventaja estructural enorme gracias a Android, Search, YouTube, Gmail, Chrome y el resto de sus servicios, que permiten integrar Gemini en millones de experiencias cotidianas.

Ahora empieza la batalla por convertir usuarios en negocio

Alcanzar 1.000 millones de usuarios es solo una parte del desafío. El siguiente objetivo será conseguir que una proporción significativa de esas personas utilice Gemini de forma habitual para tareas cada vez más complejas y, sobre todo, que una parte de ellas esté dispuesta a pagar por servicios avanzados.

Google está apostando para ello por agentes capaces de ejecutar tareas, funciones personalizadas, generación de imágenes y vídeo, programación y herramientas integradas directamente en sus productos. El objetivo es que Gemini deje de ser simplemente un chatbot y se convierta en una capa de inteligencia que acompañe al usuario durante todo el día.

La carrera ya no consiste únicamente en conseguir quién llega primero a los 1.000 millones. Google y OpenAI han entrado en una nueva fase en la que la verdadera batalla será conseguir que esos miles de millones de usuarios dependan cada vez más de sus respectivos asistentes.